lunes, 15 de septiembre de 2008

No a los tipos Mamitos

Los hay, son muchos y lo peor, viejos. Que un adolescente sea dependiente de su mamá que consulte todas su decisiones con ella, que ella le haga show por una cosa u otra, tiene lógica porque es un adolescente. Pero si esto continua sucediendo con un hombre que pasa de los 25 e incluso de los 30, puedo decir que la cosa no es normal. Un apego injustificado con la madre revela a un hombre inseguro, incapaz de tomar una decisión en ciertos campos sin la aprobación de mamá. Esto es grave y mucho, porque una se enfrentará siempre al filtro materno, que por lo regular ninguna mujer satisface.
Eso hablando de las relaciones, porque en otros aspectos la mamá sigue con sus funciones de organizarle la vida, los horarios, la casa y todo lo que ella mas pueda. La mamá seguro lo hace de buena fe, pero no piensa en que "su nene" de 35, ya está en edad de arreglárselas solito en todo y de decidir, aunque se equivoque, qué hacer con su vida financiera, laboral y por supuesto, afectiva.
Lidiar con una mamá de un tipo con esta clase de apego es muy difícil y lo mejor es irse bajando del bus de creer que con él las cosas pueden ser, pues mientras la mamita no apruebe, el tipo puede querer muchas cosas entre ellas a una, pero para él primero mami. Los hombres así jamás van a romper esquemas ni se van a aventurar a llevar la contraria aunque en el fondo sepan y sientan que tienen la razón, la mami sigue siendo su base de seguridad y la que manda.
Así que mejor tener claro eso y no pensar en ningún tipo de futuro con él, aunque duela.