miércoles, 10 de diciembre de 2008

Mis Calzones


Primero que todo debo decir que la mejor palabra para definir esta prenda es calzón pues tal como lo dice Juan Carlos Rodríguez en el primero de sus cuentos de El viento que agita las cortinas, creo que cualquier otra palabra como panty, cucos, pantaletas, tangas, es inapropiada y suena impostada. Entonces, mis calzones, no son como los que hoy todas usan. Por eso soy el objeto de burla de mis amigas porque me niego a usar hilo dental, y yo tengo mis razones.

Lo he intentado créanme, he usado de diversas marcas incluso tengo como 3 o 4 de Victoria Secrets que he usado durante una hora para luego cambiarme pues no resisto sentir ese pedazo de tela ahí en el culo. Además siento que mis carnes de la zona nalgar, acojinable como la llama Residente de Calle 13, se bambolean sin control y quedan expuestas sin algo que las sostenga. También siento que es poco higiénico usar ese tipo de calzones pues se aumenta el riesgo de infecciones por la migración de bacterias de atrás hacia adelante.

No me siento cómoda ni sexy con esos hilos, pues me parece que me quiebran el cuerpo, o por lo menos mis caderas que son grandes. No me gustan para mi porque verlas en maniquís o catálogos es bonito pero debo decirlo, yo no los resisto. En cambio soy feliz con mis calzones anchos cacheteros, tipo bóxer, me gustan coloridos con diseños y detalles como brillantes y estrellas como los de Punto Blanco y me perdonan la propaganda pero son divinos. Lo mismo los de Fiorucci, Gef o los de Victoria Secrets que tienen unos diseños originales. Mis calzones son sexys pues no dejan ver todo sino que permiten imaginar, además esos detalles son seductores y enloquecen a mi novio quien en arrebatos de pasión ya ha roto varios

lunes, 20 de octubre de 2008

¿Qué hacer si lo que siento no importa?

El fin de semana me sentí mal, vulnerada, ninguniada. Abrí mi corazón sobre un tema delicado, que me causa temor y me pone frágil cuando ya se que en esa situación no se debe. Mientras hablaba quien me escuchaba estaba sentado, con los ojos cerrados, diciéndome que no entendía nada que tenía cansancio. Yo mientras, intenté, infructuosamente, pedir su atención y respeto pero no obtuve nada. Terminé entonces con el ojo aguado, temblando, sintiéndome mal sin tener en realidad un motivo real.
La persona con la que conversaba me demostró claramente con su actitud que no le interesa lo que sienta yo y solo quiere estar tranquilo sin siquiera preguntarse por lo que pasa dentro de mi. Eso me hace cuestionarme sobre qué hago yo ahí, si vale la pena seguir y si esa persona merece que yo le dé todo.
Me enteré en medio de la conversación (¿monólogo?) de algo importante para esa persona y que me confirma lo que venía pensando hace días y es que este tren en el que ando subida no va para donde yo quiero sino que está de paso conmigo. Yo ya sé que no quiero ser una estación en la vida de nadie. De acá en adelante, yo decidiré que hacer, pero por lo pronto creo que mínimamente merezco decir lo que siento aunque eso no sea importante y yo veré si me aguanto la ninguniada, logro entender qué pasó y solucionar o me bajo del tren con dignidad.

sábado, 4 de octubre de 2008

Me gusta Madonna

Sé que no soy la única fan que tiene y debo decir que me encanta por su música que es fiesterísima y variada sino porque logró volverse un ícono de la moda, una gurú de las nuevas tendencias en ropa, peinados, y estilos. Además en todos los looks que ha probado, siempre se ve bien, glamorosa y en forma. Para probrarlo, basta con revisar su videografía para constatar como desde la Isla Bonita, pasando por Papa Dont Preach, like a Virgin, hasta Music, Hard Candy, se ve siempre muy bonita. Aunque hay que decir que en la ápoca ochentera, en la que se consolidó, no se veía tan atlética como luce hoy a sus muy bien vividos 50 años. Es evidente que se cuida y eso se refleja en su cuerpo y su forma de bailar tan increíble.
Para terminar debo decir que me encanta de Madonna porque todo le queda bien y porque siempre se arriesga, en lo musical y en lo estético a romper paradigmas y erigir nuevos.

Les dejo uno de los videos de esta diva de divas

Me gusta andar sin ropa

Si, debo aceptarlo sin pena. Acá en Bogotá es más difícil por el clima frío pero en tierra caliente, es una delicia andar por la casa sin ropa o dormir sin ella. Aunque dormir encuerada es más rico en compañía, también lo es sola, después de bañarse y untarse cantidades industriales de una crema deliciosa y sentir las sábanas. Me gusta la desnudez porque me encanta ver y porque me gusta mi cuerpo, me siento cómoda al verme al espejo. Me gustan mis imperfecciones y mis proporciones. Me siento tranquila cuando estoy encuerada aunque a veces, sin saber por qué me invada el pudor, a pesar de que disfruto de sentirme observada.
Cuando es en compañía, encuerarse es una maravilla porque se puede sentir la textura de la espalda, las piernas, el cuello, los pies. Se puede oler, tocar, y lo mejor, rozar sin premeditación, pero con deseo, partes del otro, y esos roces pueden ser el inicio de caricias exploratorias que terminarán en orgasmos y risas.

Ni siquiera el Old Parr ha podido contigo

Este título es una frase de un vallenato y me encanta. En varias oportunidades en mi vida he sentido que a esa persona que amé no me la puedo sacar del corazón, la cabeza y el cuerpo, ni con trago. Parece que hay un momento en el proceso de duelo por la pérdida, en el que uno siente que tomando como posesa puede ahogar la pena, pero en realidad lo que ocurre es que la pena termina ahogándolo a uno y lo hace hacer a uno una cantidad de estupideces. Entre ellas seguir emborrachándose y en medio del estado de ebriedad gritar cosas o coger el celular para llamar a pedir explicaciones que no quiere, a hacer reclamos caducos para torturarse con el dolor de oír al otro entero sin asomos de dolor alguno.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Mostré y no sé si vendí pero me divertí

El lunes pasado decidí ponerme un microvestido negro, medias negras gruesas y tacones. Era obvio que no era un día de trabajo cualquiera sino que tenía un evento académico especial. Al salir a la calle, por la mañana, tuve que pasar la primera prueba, una obra, pero no pasó nada, miradas si, todas, pero ni una sola palabra. Luego en el evento académico me atendieron super bien, y mucha gente,hombres, que obvio no conocía, me saludaron y conversamos. Cayendo la tarde, la cosa cambió y me fui caminando por la calle montada en mis 7 y medio, y encontré como varios manes que al verme miraban al piso, no era eso lo que miraban, sino mis tacones y lentamente ascendían por mis piernas, para detenerse en mis ojos y decir algo. Debo decir que fueron corteses: "preciosa",adióoooos", "mamacita" o le mejor, minimalista y contundente, "mmmmmmm".
La experiencia fue rara pues casi nunca me visto así y darme cuenta de que este par de piernas puede levantar muchas miradas, fue un enseñanza clara de que debo usar minifaldas mas seguido porque es divertido para mi, mi novio, y claro, la ciudadanía en general.

sábado, 20 de septiembre de 2008

La Maldita Ficción del futuro

Desde la infancia nos atormentan con ese cuento: "Cuando seas grande". Y es lo peor. ¿Por qué pensar en el futuro si no existe? para qué demonios gastar tiempo en lo que no ha pasado. Es horrible pero inevitable atormentarse con el mañana, con lo que será, con la incertidumbre.
Es una maña humana y de las malas. No tiene sentido pensar en qué decidir en si llamar o no en si escribir o no. Hay que esperar el momento y ahí si pensar en qué hacer y en que esa decisión sea consciente.
Hasta este, mi año número 30, decidí no pensar en el futuro, vivir cada día como venga, pero no es fácil, me cuesta porque siempre nos piden planear, tener claro tiempos, movimientos, y luchar con eso es duro. Ahora quiero vivir cada día sin que me importe el futuro pero eso sí, siempre protegida, siempre lista para lo que venga sea lo que sea, y con la absoluta seguridad de que sea lo que sea que pase, la vida sigue, el mundo jamás se detiene y afuera hay mil lugares y personas por descubrir.

Oh, Oh, Oh, Nada Personal, Nadaaaaa

Sabia Soda Stereo. Esta es una lección que hay que aprender: no tomarme nada personal. No creer que soy tan importante como para que otros me quieran dañar. Yo hago bien mi parte soy honesta, sincera, entregada, pero si los otros no, entonces canto, como Ally McBeal, la sabia canción de Soda para que me ayude a no sufrir por lo que otros hacen o no hacen, aunque los otros sean mis papás, mis mejores amigos y hasta el man con el que ando, esas acciones no me deben afectar no me deben hacer sentir dolor, no me deben ofender. Por eso canto feliz ese coro que dice: "Oh, oh, oh, Nada personal, nada especial"
No es fácil asumir esa actitud, por eso me ayudo del canto, que como dice Lila Downs, limpia el alma. Así le recuerdo a mi cabeza y a mi corazón que hagan o no hagan los otros yo no debo sufrir, porque entre otras, es un error esperar que los otros hagan, digan o sientan cosas iguales o parecidas a las que yo siento por ellos.
Yo soy un mundo aparte y los otros también por eso no hay que esperar nada ni bueno ni malo. Porque cada quien tiene sus prioridades que no siempre las de uno.
Lo que si no puedo negar es que mientras canto Nada Personal en mi cabeza, no puedo evitar sentir algo de rabia por creer, por esperar, por pensar que ese otro iba a actuar diferente. Pero terca como siempre, me mantengo: Nada personal, nada especial.

lunes, 15 de septiembre de 2008

La lucidez de la soledad

Nadie dijo que era fácil estar solo pero hay que reconocer que la soledad genera lucidez pues está uno libre de ilusiones y de pensamientos sobre otros. La soledad lleva a pensar en el ser más importante del planeta, uno; en sus proyectos, en sus sueños y en la forma de lograrlos. Estar solo permite pensar sin ataduras y sin estar reparando en el deseo o el bienestar de otro que no sea uno mismo.
Así la vida se vuelve de otro color y aunque las cosas a veces parecen difíciles sabe uno con qué cuenta y que necesita para lograr lo que quiere.
Estar solo plantea también la reflexión sobre la pareja y sus implicaciones, las expectativas que uno tiene sobre la vida en par.
En definitiva la soledad es indispensable para tener claridad sobre lo que uno quiere ser, lo que quiere hacer y tener, como lograrlo y sobre si quiere estar con alguien y como debería ser ese alguien para no meterse en equívocos. Estas cosas se aclaran en soledad porque en pareja todo son sueños rosados, todo es posible, pero "bien sabemos que la vida no funciona así" y los amores, menos;y no lo digo yo, también lo dice Julieta Venegas.

El tiempo que transforma

Si, no creo que el tiempo cure, pero si transforma y tiene la propiedad hermosa de hacer ver las situaciones con otros ojos. Hablo de cualquier cantidad de tiempo, días, semanas, meses, años, hacen que la situaciones y las relaciones se vean de otra forma y se aterricen a la realidad.
El tiempo permite tomar distancia, evaluar desde diversos puntos de vista que no se habían contemplado y lo mejor, permite tomar conciencia clara y sensata de los sentimientos, para luego proceder a actuar, ojala en consecuencia, aunque no siempre.
El hecho de extrañar algo o alguien hace que se desee más pero también transforma el deseo. Es decir,que el paso del tiempo hace que esa situación se desee con conciencia, o sea, con un grado alto de certeza sobre lo que se quiere y lo que en verdad va a suceder. Se desea entonces con desesperanza, con la seguridad de la pérdida y el dolor que ella trae.
Decía que se debería actuar en consecuencia, pero hay caracteres como el mío que son testarudos y que aunque ya no crean, y sepan que la distancia es inminente, siguen ahí queriendo, en vez de bajarse ya del tren y evitarse el dolor. Esa actitud terca es porque sigo creyendo en que las cosas si pueden ser aunque los hechos me muestren con claridad lo contrario, yo sigo ahí montada en un tren del que sé que pronto me tendré que bajar.

No a los tipos Mamitos

Los hay, son muchos y lo peor, viejos. Que un adolescente sea dependiente de su mamá que consulte todas su decisiones con ella, que ella le haga show por una cosa u otra, tiene lógica porque es un adolescente. Pero si esto continua sucediendo con un hombre que pasa de los 25 e incluso de los 30, puedo decir que la cosa no es normal. Un apego injustificado con la madre revela a un hombre inseguro, incapaz de tomar una decisión en ciertos campos sin la aprobación de mamá. Esto es grave y mucho, porque una se enfrentará siempre al filtro materno, que por lo regular ninguna mujer satisface.
Eso hablando de las relaciones, porque en otros aspectos la mamá sigue con sus funciones de organizarle la vida, los horarios, la casa y todo lo que ella mas pueda. La mamá seguro lo hace de buena fe, pero no piensa en que "su nene" de 35, ya está en edad de arreglárselas solito en todo y de decidir, aunque se equivoque, qué hacer con su vida financiera, laboral y por supuesto, afectiva.
Lidiar con una mamá de un tipo con esta clase de apego es muy difícil y lo mejor es irse bajando del bus de creer que con él las cosas pueden ser, pues mientras la mamita no apruebe, el tipo puede querer muchas cosas entre ellas a una, pero para él primero mami. Los hombres así jamás van a romper esquemas ni se van a aventurar a llevar la contraria aunque en el fondo sepan y sientan que tienen la razón, la mami sigue siendo su base de seguridad y la que manda.
Así que mejor tener claro eso y no pensar en ningún tipo de futuro con él, aunque duela.

martes, 2 de septiembre de 2008

Manual para reconocer si su amigo le tiene ganas

En la vida siempre hay amistades que no se conforman con eso, “llamas que ni con el mar” dice Mecano, pero es cierto también que cuando las cosas no se dan es por algo. Sin embargo, esas amistades existen y es bueno reconocerlas. Aquí una serie de pistas que delatan, sin duda, una amistad con ganas de otra cosa.

Siempre existen amigos con quienes la química, el gusto, están siempre vivos. Son esos amores que nunca se empezaron y tampoco se terminaron, el ave Fénix que vuelve de las cenizas a reavivar fuegos que parecían extinguidos.
Son estos amigos con quienes durante un tiempo se compartió, no lo suficiente para llegar al algo serio, pero si lo justo para generar cariño, comprensión y un deseo que se quedó como paralizado en la historia. La verdad es que el deseo siguió y a pesar de que en un momento se decidió “dejar así no más” la realidad es otra.
Ese amigo será siempre el eterno arrocito en bajo, el indestructible enamorado con quien nada de concreta y el perfecto paño de lágrimas para el despecho. Detrás de esa amistad hay un deseo que busca ejecutarse de diferentes maneras, aquí algunas señales que pueden indicar, si está ud frente a un amigo que le tiene ganas.
1. Su amistad data de años atrás. Se llaman y se ven con alguna frecuencia, y su comportamiento es cariñoso: bastante contacto físico y unas miradas que podrían encender los cerros de Bogotá. La química entre uds es tan evidente pero son tan hábiles para negarla, que aunque cada uno sueña con tener una sesión de sexo salvaje con el otro, jamás lo reconocerán. Cada vez que se ven recuerdan lo bien que la pasaron, se sacan uno que otro trapo al sol, pero terminan siempre diciéndose lo mucho que se quieren, se admiran, se respetan, a pesar de todo. Usted decidió llamarlo su mejor amigo o amiga, pues por la confianza que se tienen, es mejor ese estatus que uno indeterminado.
2. Siempre tocan el tema de “que hubiera pasado si” en tono nostálgico, entre risas y reproches soterrados, pero sentidos, intentan develar por qué demonios nada se concretó. Ninguno se atreve a lanzarse al ruedo, a tomar acciones como un beso apasionado, un empujón a la cama o al sofá o por qué no, romper la ropa del otro en un arrebato incontenible. Ambos tienen ganas y también miedo, que no los deja actuar. Pero a pesar del miedo, cada uno busca el menor chance para acercarse de más, para tocar un poco, para mirar con lascivia, para exhibir sus atributos, como animal en rito de apareamiento.
3. Si hay la oportunidad de que salgan con sus respectivas parejas, casi siempre en medio de los tragos, él le dirá a su novio algo así como: “cuídela que esta vieja es lo máximo y yo la adoro” y ud, le dirá a la novia de él algo que suena como: “este man es divino cuídelo, aproveche”. Estas palabras son signo inequívoco del cariño irrealizado que hay entre ustedes. Estas salidas con sus parejas no son frecuentes porque por lo general a él no le gusta su novio a quien le pone apodos como Don Chocho o Don jediondo, y siempre lo critica por la pinta, lo que dice o lo que hace, su amigo siempre estará acechándola,si su amigo l etiene ganas listo para atraparla. A ud la novia de él le cae bien pero no le parece gran cosa, y ud siempre estará esperando un momento de crisis para caer como ave predadora sobre presa herida.
4. Siempre que salen tienen vademécum musical que no es otra cosa que la banda sonora de lo nunca fue entre uds. Al oír esas canciones llegan las remembranzas de situaciones, lugares, salidas, besos y cosas que se dijeron, que fueron muy significativas que hoy dan risa, y que siempre añoran volver a oír. Por eso siempre se las repiten para provocar y así ver si alguno se anima a empezar un repaso de lo visto la última clase.
5. En la casa de él a ud la adoran y él en su casa es como otro hijo, por eso su mamá y la de él siempre han creído que son el uno para el otro y algún día van a terminar juntos. Es frecuente que cuando salen en plan de solteros, varias personas preguntan si son novios y cuanto llevan. En ese momento hay risa nerviosa, sonrojamiento mutuo y algún comentario del tipo: “Yo feliz, pero como ella no quiso” o “No, el es mi mejor amigo”. Acto seguido habrá un acercamiento en primerísimo plano entre uds, que será interrumpido por una frase del tipo “ya vengo voy al baño” o algo desafiante e intimidador como “y, ¿entonces?”, sin embargo, de nuevo el miedo los poseerá y es probable que ninguno haga nada, aunque siempre hay la esperanza de una sorpresa.
6. Entre ustedes, además de una hermosa amistad, lo que hay es un polvo enquistado. Es decir, no han podido consumar como se debe tanto cariño, pero cuando hay la oportunidad no lo hacen, tal vez porque saben que se pierde la magia o la amistad se va al carajo. Mientras la cosa no se consume con toda la pasión y el tiempo necesarios, ese amor seguirá interruptus, los dos muertos de ganas y felices de jugar ese “tire y afloje"

sábado, 30 de agosto de 2008

Ando uno retrocedo tres

Si, en esas ando. Hay momentos en que me siento segura y avanzo con firmeza pero apenas recuerdo el pasado y la fragilidad de las palabras, me devuelvo porque no quiero repetir historias. Podría tomármela más suave pero no, y entonces me visto de miedo y prefiero resguardarme, callarme y parecer que me importa un pito todo, que nada me duele ni me va a doler.
Pero luego de toda esa coraza de miedo, empiezo a desarmarme y aparece la hedonista: entonces quiero disfrutar todo sin que nada me detenga, sin pensar en el futuro que no es más que una ficción inexistente, vivir cada día pensando solo en ese momento sin proyecciones de ninguna naturaleza... Y ahí vuelvo a empezar, a preguntarme si vale la pena o no hacer las cosas, si vale la pena dar, si es preciso creer...Nunca tengo respuestas, es evidente. Arriesgarme me cuesta y prefiero dejar todo en manos de un tercero, o creer que todo fluye y al final seguir creyendo que como dice Toño, Al que le van a dar le guardan, ese es mi consuelo.

viernes, 22 de agosto de 2008

Hablar o callar dificil pero necesraio punto medio

Por lo general nosotras hablamos y ellos se callan. Por eso nosotras estaremos siempre signadas como cantaletosas y ellos como impenetrables. Es difícil pero indispensable lograr un punto medio y hablar de lo que cada quien necesita hablar. No se trata de dramatizar se trata de decir y luego decidir, nada más. Y claro, después de las palabras esperar los hechos. Porque a veces las palabras, de tanto decirlas en diferentes situaciones, como el joker de una baraja, se aplican pa todo y pierden sentido. Nosotras necesitamos oírlos, suponemos, porque no sabemos en realidad nada, que tienen cosas que decir pues digánlas así como son, se sienten y ya, todos tranquilos.
Por lo general nosotras somos claras y ustedes hablan en clave o susurran. Por favor no... hablen y ya, miren a los ojos y digan lo que sea que tengan que decir pero no prolonguen situaciones.
Intuimos que les queda difícil hablar pero sino dicen nada es muy berraco saber, porque los hechos se pueden interpretar de mil formas y una siempre tendrá el argumento para justificarlos aunque uds la hayan cagado con toda. Hablen, sean adultos y honestos no se escondan como niños chiquitos detrás de excusas falsas. Nosotras necesitamos oírlos para actuar en consecuencia y no tener detalles ridículos, mandar mensajes cursis o querer desproporcionadamente.

Desnudez de cuerpo desnudez de alma

Siempre la primera será más sencilla, mas elemental, pero tan hermosa como la segunda. Andar sin ropa solo a acompañado es un placer infinito. Se siente uno libre, se puede admirar cada centímetro propio y ajeno, puede disfrutar de ver al otro, hacer zoom in de ciertos lugares,y quedarse imbecilizado, maravillado mirando, acariciando, oliendo, esas partes imperfectamente perfectas.
La segunda desnudez es mas compleja, no se trata de llorar, se trata de dejar que el otro vea lo que uno es como ser humano, su forma de sentir y que vea también los reptiles, esos demonios que nos hacen a veces abominables. Por eso esta segunda desnudez es tan dura y a veces tan dolorosa pues muchas veces frente a quien uno se desnuda lo único que hace es soltar un caracajada, de burla, de incomprensión. Empelotar el alma es un acto valiente que pocos saben valorar y la mayoría dejan escapar por miedo a que lo que encuentren sea demasiado bonito y muy parecido a lo que esperaban, buscaban o soñaban.
Parece que cuando se ama a alguien anda uno así encuerado por la vida, exhibiendo el alma y el cuerpo por ahí, vulnerable, indefenso pero feliz.

viernes, 15 de agosto de 2008

Como la materia, el sexo se transforma

Es inevitable. Al principio de la relación la cosa es increíble, frecuente y siempre diferente. Pero con el paso del tiempo se vuelve poco frecuente y a veces rutinaria. ¿Qué hacer? Pensar, inventar y jugar. Al conjugar esos tres verbos se puede empezar a encontrar alternativas a lo mismo de siempre. Hay que tener disposición y obvio, hacer trabajo en equipo. Se trata de experimentar para que el sexo no se vuelva aburrido, para que cada polvo no parezca un reenviado de internet. Hay que leer, informarse y ser capaz de jugar con tranquilidad, sin timidices tontas, que ya el período de conocimiento pasó. Esta es una invitación para que no crean que con el tiempo el sexo es secundario. Es falso, el sexo siempre será fundamental y si se mantiene en buen estado maravilloso, sino, uno empieza a creer que no tiene al lado al novio, al hombre que desea, sino a un hermanito un poco tonto con quién el deseo se extravío en no sé donde.

Comparaciones siempre odiosas y siempre evitables

Uno nunca quiere que lo comparen con nadie, ni para bien ni para mal. Es inevitable al estar con alguien comparar, pero el truco está en callar. Ud puede comparar al nuevo con otro u otros pero él no debe enterarse. Ud lo puede hacer en silencio el otro no tiene porque saber que el anterior si era aprobado por su familia, o que el anterior hacía esto o lo otro, tenía estos o aquellos detalles. Esas comparaciones solo lastiman a quien es objeto de la comparación. Además no le hacen bien a la relación y son cosas de un pasado que quien llega, no tiene interés en conocer. Compare y hágalo mucho pero para ud, en la soledad de su espacio, no enfrente del otro, a viva voz y en un momento tal vez inapropiado. Porque es indiscutible que la comparación permite evaluar lo nuevo y tener perspectiva, todos los hacemos, es necesario, pero es inadmisible hacer sentir mal a otro comparándolo directa o indirectamente.
Por eso mejor callar y si tiene que comparar mucho con el anterior, mejor piense bien si el actual si vale suficientemente la pena.

miércoles, 6 de agosto de 2008

La cama tierra para ejecutar

La cama debe convertirse en un lugar en donde prime la acción. La pregunta puede quedar a un lado y cada quien debe ejercer como amante, experimentar su placer y jugar con lo que puede producir en el otro. No es un territorio de interrogaciones ni de planes, es de acciones. No pregunte mas bien escuche, sienta, mire y de acuerdo a lo que vea sienta y escuche haga o deje de hacer. Cambie de ritmo, hable o cállese,ríase, nalguee, gima pero no pregunte; sea un atento observador de su cuerpo y del ajeno para saber como obrar. Pruebe con cambios abruptos y con delicadas caricias, pero en silencio. Hay momentos en donde es mejor un apretón, una mirada, que una pregunta a la que no se sabe ni como responder. Mejor dejarse llevar por el deseo, por el instinto, que socráticamente preguntar en un momento en donde hay es que obrar.

Circo en mi cama

No hablo de trapecistas y menos de contorsionistas que hacen piruetas exóticas, hablo de sexo freak. Debo decir que alguna vez, tuve un amante que tenía un solo testículo tenía una cicatriz arriba de la pelvis. Se veía un poco raro si uno miraba con atención, pero la funcionalidad estaba intacta. Al tocar se sentía el vacío y debía hacerlo con una delicadeza infinita para no lastimar. Fue raro pero delicioso. Desde ese momento alabé la plastricidad del cuerpo humano para recobrar funciones en órganos que son pares. Mi otra experiencia genera gran curiosidad. Un albino. si, sin una gota de melanina, con el pelo como el de las barbies, con la pelvis tapizada de vellos blancos, con los ojos grises deambulantes en busca de un poco de oscuridad para enfocar. Era una experiencia visualmente distinta. Aprendí a ver que sí me miraba después de un tiempo con él antes, simpre fue un enigma. La piel era un poco diferente, tal vez mas gruesa pero me encantaba ver el contraste de su blancura con mi piel morena, parecia foto de benneton. Había que tener cuidados extremos nada de sol siempre chaqueta, siempre gorra, y siempre gafas oscuras. En su bolsillo la billetera y lupa para leer en los restaurantes.

Ya fue, Yo me bajo de este tren

Si, asi amanecí, con ganas de botar todo a la mierda. Anoche fue una nochesita de esas insulsas en las que no pasa nada nuevo: las mismas caricias, el mismo silencio. No me reí. Y además miles de cosas, que sé que son absurdas, pasean por mis circunvoluciones cerebrales. Por el miedo, siento muchas veces deseos de bajarme del tren en el que me subí casi sin querer, medio jincha, pensando en que bajaría en la siguiente parada y parece que no, sigo montada sin concer ni ruta ni destino. Pero a veces me vuelve la hedonista y pienso en qué diablos importa el maldito destino si la ruta me gusta, aunque me asusta. Pienso en que huir es de cobardes, y al tiempo recuerdo que en otros trenes que abordé antes, no quise bajarme a tiempo y terminé en lugares horrednos que no quiero volver a visitar; entonces me acerco a la puerta... pero soy muy cobarde, y a pesar del miedo tengo fe en la empresa de trenes y aquí sigo siempre alerta de cuando decir: Ya fue, me bajo de este tren.